Seminario CISJU aborda desigualdades y precariedades en la ciudad de Santiago afectada por la pandemia

Expositores Santiago en Pandemia

El pasado 22 de julio se llevó a cabo el Seminario “Santiago, la ciudad de la pandemia: Desigualdad, precariedad y la necesidad de comprender la ciudad en su complejidad”, organizado por la Línea Pobreza, Territorio y Exclusión Social del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Juventud (CISJU) de la UCSH. El seminario se enmarcó en un ciclo de conversatorios y coloquios del CISJU para abordar la pandemia desde sus líneas de investigación (migraciones, juventud, pobreza y territorio).

La actividad reunió a los expositores Ricardo Truffello, Director del Observatorio de Ciudades UC de la PUC (OCUC), y a Ana María Álvarez, Investigadora del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Juventud (CISJU) y coordinadora de la Línea Pobreza, Territorio y Exclusión Social.  Moderó y comentó Juan Fernández Labbé, Investigador del CISJU y Director de la Escuela de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y Económicas (FACCSJE) de la UCSH.

El objetivo fue abordar la realidad de las ciudades en el contexto de la pandemia, especialmente en el caso de Santiago, respecto de cómo se ha experimentado la crisis sanitaria y cómo las decisiones tomadas por las autoridades han incluido o no en su análisis las desigualdades, el carácter segregado e interconectado de la ciudad. Lo anterior cobra especial relevancia cuando a mediados de julio desde la autoridad se comenzó a hablar de “desconfinamiento” y de un plan para comenzar a relajar las cuarentenas de modo parcial, en algunas comunas de Santiago.

En su presentación Vulnerabilidad Territorial y Factores de Riesgo en Pandemia, Ricardo Truffello revisó datos sobre segregación y segmentación urbana, diferencias de calidad de vida urbana entre las comunas, así como el contexto de vulnerabilidad que caracteriza a la periferia versus el cono de altas rentas del sector oriente.

Adicionalmente, planteó la importancia de considerar la alta movilidad en ciudades segmentadas, donde los residentes de las distintas comunas se desplazan por la ciudad dependiendo de los grupos socio-ocupacionales; haciendo énfasis en que los factores que han detonado la expansión territorial de los contagios se relacionan con problemas previos que se han agudizado. Por eso, hizo un llamado a “empezar a procesar la información vinculada a la generación de nuevas políticas públicas, que se centren efectivamente en los problemas de las ciudades en el contexto del COVID”.

Por su parte, la Dra. Ana María Álvarez realizó la presentación titulada Las ciencias sociales sí sirven para pensar. En ella abordó la necesidad de incorporar diversas miradas en el análisis de la ciudad y en las decisiones de políticas asociadas a ella: “No hay que leer linealmente a la ciudad, hay que pensar y pensarse hermenéuticamente, y hay que poner en juego la imaginación: sociológica, geográfica, antropológica, histórica”. También destacó la importancia de la internalización de las normas en el espacio público, señalando que el sentido de estas normas debe estar claro para quienes deben acatarlas y las fuentes desde las cuales emanan deben estar legitimadas.

Finalmente, el Dr. Juan Fernández comentó algunos puntos transversales a las presentaciones, señalando que la ciudad es una entidad compleja y dinámica, que puede ser entendida desde diversas perspectivas, planteando la pregunta acerca de cómo se está investigando la ciudad y qué hace falta para avanzar hacia miradas más complejas.

Asimismo, enfatizó en que cada grupo social experimenta una ciudad distinta, destacando que las bases de la desigualdad están en el mercado de suelo, la política habitacional y las inversiones públicas y privadas, que en conjunto, definen y construye la ciudad. Todo lo cual depende de decisiones que deberían incluir un mayor espacio de deliberación democrática.