“Nuestro ideal es poder abarcar muchos más casos, protegiendo a más niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, defendiendo también los derechos de migrantes”

Coordinador de Clínica Jurídica de la UCSH, Andrés Elgueta

Durante el segundo semestre del año 2010, la Escuela de Derecho de la Universidad Católica Silva Henríquez impulsó la creación de Clínica Jurídica de la UCSH, cuya meta es la formación de estudiantes con sólidos conocimientos jurídicos, sociales y éticos, fuertemente comprometidos con la defensa de los derechos de las personas, a través de la asesoría jurídica y judicial de calidad.

Ya han pasado más de 10 años desde este hito, y el Coordinador de Clínica Jurídica de la UCSH, Andrés Elgueta, comenta sobre los desafíos e historia de este proyecto que, día a día, ha permitido ayudar a los sectores más vulnerables de la población.

¿Cómo surge la Clínica Jurídica UCSH?

El proyecto nace el año 2010, donde se crea el ramo de educación práctica “Clínica Jurídica” para estudiantes de cuarto año de la carrera. En ese momento, empezamos a recibir a personas con problemas reales, quienes tuvieron acceso a realizar consultas con abogados y estudiantes de la Universidad, principalmente para obtener asesoría y representación judicial gratuita, por parte de Clínica Jurídica UCSH. En estos 10 años, hemos podido trabajar en diferentes materias, especialmente, en el área de infancia, adolescencia, migrantes y adultos mayores. También hemos realizado interesantes proyectos colaborativos de asesoría y representación judicial, con el Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI), junto con el Consulado General de Perú, SENAMA, Municipalidad de Santiago y SERNAMEG, entre otros. En tanto, en temas de infancia, también hemos trabajado en la representación jurídica de niños, niñas y adolescentes, como Curadores Ad Litem, donde desde el 2014, estamos recibiendo derivaciones desde Tribunales de Familia, para representar a niños niñas y adolescentes en distintos juicios, para lo que hemos tenido que entrevistar y representar a más de 1500 NNA a la fecha.

 

¿Cómo se constituyó el equipo de la Clínica Jurídica?

Al principio estuve solo, asumiendo los roles como coordinador, abogado y todo en general. Ya, durante el segundo año, en el 2011, se contrató un segundo abogado. En esta época, había dos cursos, la primera generación fue de pocos alumnos, alrededor de 11, con un profesor guía, donde veíamos las mismas materias que vemos hoy, es decir, familia, civil, materias de policía local, juicios arbitrales, redacción de escrituras, tramitación administrativa en general y posesiones efectivas, entre otras. En la actualidad, mantenemos esas materias, pero las hemos profundizado. Por ejemplo, en familia, trabajamos en casos de juicios de alimentos, cuidado personal, visitas, protecciones de violencia intrafamiliar, representación de niños como curadores. Es así como partimos, primero con un abogado, luego éramos dos, hasta la fecha contamos con seis académicos. Ese es nuestro equipo.

 

¿En estos 10 años de trabajo, qué hitos destacarían?

Primero, en el tema académico, logramos exponer en universidades extranjeras. Por ejemplo, el 2016, cerramos el Congreso de Enseñanza del Derecho en la Universidad de Buenos Aires, donde publicamos durante tres años seguidos. También, el año 2020, nos pidieron ser ponentes sobre la educación práctica del Derecho, principalmente, a lo que se refiere a los derechos de los niños, en la Universidad Católica de Sao Paulo. En un segundo aspecto, en el 2014, viajé a África a la Universidad Católica de Mozambique, sede en Beira, donde trabajamos también en la enseñanza práctica del Derecho, capacitando a docentes, directivos y estudiantes para la formación de su Clínica Jurídica. A esto se suma, viajes de intercambio de estudiantes, con la Universidad UNISAL, sede Lorena y Campinas de Sao Paulo, cuyo convenio sigue vigente.

¿En medio del periodo de pandemia, cómo se ha desenvuelto la Clínica Jurídica?

Cuando partimos con la pandemia, teníamos que tomar la decisión sobre qué hacer, respecto de si cerrábamos o no, es decir parar las atenciones, sin embargo, decidimos continuar, gracias al contacto que mantuvimos con nuestros estudiantes de la generación del 2019, quienes, a pesar de haber ya egresado, decidieron apoyarnos, construyendo un plan de contingencia, contando con su ayuda, hasta mayo de 2020, destacando un lindo espíritu de colaboración. Todos prestaron ayuda y sumaron manos con su experiencia. En esa misma línea, hicimos tutorías, en la modalidad de duplas, entre estudiantes antiguos y nuevos, trabajando en diferentes causas, donde se juntaba la experiencia de los alumnos del año anterior con los nuevos. La experiencia de capacitación e información que queríamos traspasarles fue espectacular. Además, generamos contactos con los estudiantes para saber su ruta laboral, donde empezarían a trabajar. En este escenario, partimos nuestra primera audiencia virtual, vía Zoom, con la Corte de Apelaciones de San Miguel, siendo la primera Clínica Jurídica que alegó en el Tribunal de manera remota. Nos contactamos con tribunales, y señalamos nuestra disposición para realizar audiencias. En la actualidad, seguimos trabajando en esta modalidad, sin ningún problema, de hecho, hemos tomado aproximadamente 500 audiencias con este sistema.

¿A futuro, qué proyectos tienen contemplados?   

Producto de la pandemia, hay dos proyectos un poco paralizados para el 2021-2022. El primero, tiene relación con poder transformarnos en un Centro de Mediación, en el que los estudiantes tengan la experiencia de mediar y trabajar en la solución pacificas de sus controversias a través de la mediación, recibiendo derivaciones de tribunales. Ya tenemos a la profesora que está trabajando en la Clínica Jurídica, que es especialista en esto y que estará a cargo del Centro, cuando podamos implementarlo. También queremos constituirnos como un Centro de Arbitraje, donde podamos tratar ciertas materias, como partición de herencias, liquidación de sociedades conyugales, entre otras. La idea es que los abogados de nuestra Clínica Jurídica, puedan ser jueces en estos casos y así los estudiantes tenga una mirada triple; desde la litigación que hoy tienen en Clínica Jurídica; la decisión que toma el juez que estaría dada por el centro de arbitrajes, donde ellos van a ser ayudantes de eso; y la mediación del conflicto y solución pacífica. Así cerraríamos un círculo completo de la litigación, solución pacifica de conflicto, con la mirada del punto de vista del juez, y la mirada litigante, en beneficio y ayuda directa para los sectores más vulnerables de la población, con una atención siempre gratuita, y con el sello que nos caracteriza, donde nunca nadie ha pagado para poder tener una asesoría y representación de calidad.

Como Encargado de la Clínica Jurídica, qué mensaje dejaría a la Comunidad Universitaria por la celebración de este Aniversario n°10

Me gustaría agradecer a la Universidad, por el apoyo constante y el cariño que nos han brindado en este proyecto. Principalmente, destacar a la Escuela de Derecho, porque han entendido nuestra forma de trabajar, el cual es distinto y práctico. También agradecer a toda la Comunidad Universitaria, a las distintas unidades, carreras, a cada una de las personas que siempre nos han colaborado. El mensaje para todo ellos, es que nos ayuden a seguir creciendo, nuestro ideal es poder abarcar muchos más casos, protegiendo a más niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, defendiendo también los derechos de migrantes.