Académico de la UCSH encabeza charla en la Universidad Católica de Temuco

Las Empresas B, el nuevo concepto empresarial solidario en la economía mundial, fue el tema central de la exposición del académico de la UCSH, Víctor Hugo Lindsay, en el seminario sobre la “Economía de la Solidaridad”, en donde se abordaron temáticas relacionadas a la redistribución equitativa de las riquezas, más y mejores espacios laborales, valoración del capital humano, y respeto a la persona y al medio ambiente, entre otros.

En el marco de la conmemoración de los 30 años del discurso de S.S Juan Pablo II en la CEPAL sobre la Economía de la Solidaridad, el Departamento de Administración y Economía de la Facultad de Ingeniería de la UC Temuco realizó un seminario el martes 11 de abril, que convocó a más de 500 estudiantes de las distintas carreras que componen esta unidad académica.

Desde la mirada empresarial con rol social, expuso el investigador y académico de la Universidad Católica Silva Henríquez, Víctor Hugo Lindsay su charla denominada “Empresas B: La Solidaridad Social hacia una nueva Economía”, destacando la creación y existencia de este tipo de empresas que surgen en la última década y que se distinguen del resto del mercado por utilizar la eficiencia del mercado para ir más allá del mero lucro, manteniendo un compromiso transparente y real con la mejora de los problemas sociales y ambientales de la comunidad.

La actividad académica contó con exposiciones de connotados académicos quienes abordaron las temáticas tales como “La economía de la Solidaridad en el contexto de la doctrina social de la iglesia”, a cargo del filósofo y académico del departamento de filosofía perteneciente a la Facultad de Ciencias feligiosas y Filosofía de nuestra Universidad, el doctor Cristóbal Vargas, quien entregó a los estudiantes un mensaje sobre el rol social que deben incorporar como sello los profesionales en su quehacer laboral.

Una mirada panorámica de las políticas económicas en nuestro país, fue lo que presentó el destacado economista y columnista regional, Mg. Humberto Salas, vicedecano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma de Chile en su exposición denominada “30 años de políticas económicas en Chile”. Salas comentó sobre uno de los puntos más bullados en cuanto a la distribución de la riqueza, proponiéndolo como desafío país, “tenemos que compatibilizar el crecimiento con la equidad distributiva, equilibrar el crecimiento con una mejor distribución de los ingresos, si todavía el 1% de la población en Chile se lleva el 30% de la riqueza y eso perdura en el tiempo, no vamos a lograr mejoras en las brechas”. Añadió además una de las claves para un escenario futuro de las PYMES. “Hoy la PYME es la que genera mayor empleo, por eso es clave la asociatividad y el cooperativismo. Lo que viene es que la PYME se asocie y genere clusters exportadores que agreguen valor y que permitan también dinamizar el sector exportador” puntalizó el economista.

Y desde la mirada empresarial con rol social, expuso el investigador y académico de la Universidad Católica Cardenal Silva Henríquez, Víctor Hugo Lindsay su charla denominada “Empresas B: La Solidaridad Social hacia una nueva Economía”.

EMPRESAS B

Estas “Empresas B” son un movimiento mundial en busca de redefinir el concepto de éxito en los negocios, dando a la vez importancia a los problemas mundiales tales como, la disminución de la pobreza, reconstruir comunidades, preservar el medio ambiente, crear buenos lugares de trabajo, entre otros.

Todas las Empresas B miden su impacto social y ambiental y se comprometen de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias de sus acciones a largo plazo en la comunidad y el medioambiente. Asumen con responsabilidad y orgullo pertenecer a este movimiento global de empresas que quieren hacer un cambio, utilizando la fuerza de mercado para dar soluciones a problemas sociales y ambientales.

Este nuevo tipo de empresa amplía el deber fiduciario de sus accionistas y gestores en sus estatutos para incorporar intereses no financieros de largo plazo, cumpliendo el compromiso de mejorar de forma continua sus impactos socioambientales, y operando con altos estándares de desempeño y transparencia.
La propuesta de Sistema B apunta a una economía que pueda crear valor integral para el Mundo y la Tierra, promoviendo formas de organización económica que puedan ser medidas desde el bienestar de las personas, las sociedades y la Tierra, de forma simultánea y con consideraciones de corto y largo plazo. Desde su creación en abril del 2012, ya existen casi 300 Empresas B en la América Latina (Chile 93), que dan el ejemplo real que es posible concretar esta visión en los negocios incluso desde los acuerdos de los mismos accionistas y que juntas facturan más de 5.000 millones de dólares anuales; impulsan proyectos legislativos para crear una nueva opción societaria comercial; introducen estas nuevas opciones empresarias en la educación universitaria; y llevan esta misma conversación a parques públicos y festivales musicales, para que sea tema de cientos de miles de personas.